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Griezmann, el finalista con acento sudamericano

Griezmann, el finalista con acento sudamericano

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Su afinidad con sus compañeros charrúas hizo que Antoine Griezmann, goleador de la selección francesa, sintiera un cariño especial hacia Uruguay, considerándolo como su segundo país, fanático de Peñarol y del mate.

Ya es costumbre: termo con agua caliente bajo el brazo y la guampa en una mano, auriculares grandes con tono de cumbia charrúa y pasos de baile. Griezmann se enamoró de las tradiciones de un atleta sudamericano.

Apodado el ‘Principito’, es el delantero sensación de la Liga española y rompió redes en el Mundial de Rusia, donde actualmente avanzó hasta la final. Desde sus inicios en su carrera deportiva estuvo ligado con uruguayos.

Su primer DT en España, cuando jugaba para el Real Sociedad, fue el uruguayo Martín Lazarte, quien lo catapultó a la fama y le convidó por primera vez un mate -bebida de infusión de tradición uruguaya, arraigada en los países sudamericanos-. Y a partir de ahí Antoine lo adoptó para siempre.

“Es mitad francés y uruguayo”, cuenta Carlos Bueno, otro de sus grandes amigos uruguayos, y con quien compartió equipo en el viejo continente, además de hacerlo fanático del ‘carbonero’.   

“Siempre ha habido al menos uno o dos uruguayos en mis clubes”, explica Griezmann, nacido en la pequeña ciudad de Mâcon hace 27 años y que se codeó con Diego Ifrán en la Real Sociedad, para luego conocer a Christian Rodríguez, 'el Cebolla', cuando fichó por el Atlético de Madrid. 

Pero ¿Por qué a Griezmann admira tanto al pequeño país oriental? Es fácil, “Los uruguayos son muy competitivos, eso el algo que yo también llevo en la sangre”, revela, sin ocultar también su admiración hacia la Grandeza Sudamericana.

“En general todos los sudamericanos siempre quieren ganar, tienen ese gen de jugar siempre con intensidad, que en Europa no hay, y en el Atlético se nota, el Atlético es darlo todo en el campo”, había opinado tiempo atrás en una entrevista.

El equipo ‘colchonero’ es dirigido por el argentino Diego Simeone y, en la zaga defensiva, se encuentran los estandartes celestes, José María Jiménez y Diego Godín, entrañables amigos del ‘principito’.

-Con la cadencia sudamericana-

Francia venció a Uruguay 2-0 en los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018, con goles de Varane y Griezmann, quien increíblemente no celebró su anotación.   

"Como he dicho antes, en mis primeros pasos en el mundo del fútbol siempre tuve un uruguayo que me ha ayudado, que me ha enseñado lo bueno y lo malo de este deporte y de la vida, entonces tengo mucho respeto hacia ellos", confesó el astro ‘blue’.

"Les tengo mucho respeto, tenía delante a amigos y compañeros. Por respeto no he querido celebrarlo", añadió el francés.

Ese gesto fue una demostración clara de que no se trata de una simple admiración hacia Uruguay, sino que va más allá. Pero no se queda ahí, debido a que su profeso amor hacia las costumbres sudamericanas lo trasmite a sus compañeros de selección, quienes bailan, cantan y celebran los goles al puro estilo de un jugador latino.

Otra particularidad, además de beber mate y bailar como sudamericano, se enfada y reclama con dialecto rioplatense como un “vamos c..”, "Pienso en francés, pero me enfado en español. No sé por qué", declaró a "Le Parisien" el delantero.

Son muchas las características que lo facultan como el más fiel admirador de la Grandeza Sudamericana, que trasciende continentes y, en este caso, despertando la admiración de un finalista del Mundial de Rusia.

 

 

 

 

 

 

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